Mortensen comienza su libro destacando la importancia del carisma en nuestra sociedad. Según él, el carisma no solo es una cualidad innata, sino que también se puede aprender y desarrollar. El autor argumenta que el carisma es fundamental para establecer relaciones significativas, influir en los demás y alcanzar nuestros objetivos. En este sentido, Mortensen sostiene que el carisma es una habilidad que puede ser cultivada y mejorada con práctica y dedicación.